17 oct. 2012

Personajes en busca del autor


En la mayoría de las novelas, sean o no de ficción, los personajes, en mi opinión, constituyen el alma de las mismas.
Cada escritor seguirá su propia técnica a la hora de escribir y puede ser que muchos o algunos ya conozcan previamente la personalidad de esos hombres y mujeres que formarán parte de su mundo de papel.
En mi caso, tenía solo una vaga idea de los principales protagonistas de “Quiero mi vida”, pero a medida que iba escribiendo se me presentaban ellos mismos e incluso se bautizaban. Es curioso, pero así me pasó: nunca hubiese imaginado que alguien se llamaría Puri, Arturo, Nadine,…; parecía que ellos buscaban su nombre. Y también ellos en varias ocasiones me guiaban a mí, en lugar de lo contrario. Ya sé que puede sonar a chiste o a una tontería como una catedral, pero cuento lo que me pareció, aun a riesgo de quedar como una “loquita”.
Por ejemplo, un personaje se enamoró sin mi permiso. ¿Cómo pudo ser? ¡Ah! Pues ni idea. Yo no sabía muy bien qué hacer con él, había varias opciones y me dejé llevar por lo que se me iba ocurriendo en el momento, hasta que cuando me di cuenta estaba ligando.
También me ocurrió algo que ya había experimentado cuando escribía siendo niña o jovencita: esos personajes me producen sentimientos. Cariño, simpatía, rabia, me caen gordos,… vaya, como si de personas reales se tratase. Y es que, claro, son muchos meses conviviendo con ellos. Sabes que no son reales, pero forman parte de tu vida durante un tiempo. Por eso, lloré, me reí, me enfadé,… Creo que mi familia estaba un poco alucinada.
Yo los conocía bien después de unas cuantas páginas escritas; lo que no sé es si fui capaz de transmitir al lector sus caracteres, tanto físicos, como morales. No es fácil y creo que a base de seguir escribiendo iré perfeccionándome: al menos, eso quiero.
Vosotros, los lectores, tenéis la palabra.

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