13 nov. 2012

Presentación de "Quiero mi vida" por Eduardo Cid



Eduardo Cid, catedrático de Lengua y Literatura, presentó la novela "Quiero mi vida", de ediciones carena.
A continuación, partes de su intervención:


"En este caso, sin embargo, es prácticamente indiscernible el estilo, la voz y las creencias de Carmen Novo del estilo, la voz y las creencias de la voz que narra  la historia de Pilar, José y otros personajes.
Entre las mujeres, el personaje central es el que se transforma, el que realiza el aprendizaje, Pilar. Pilar es un personaje que reúne las características de muchas mujeres reales: escasa formación, matrimonio, maternidad, sumisión. Al  lado de estos rasgos que muchas tienen, alguno que todas deberían tener, en especial la  adquisición de la conciencia de la propia dignidad, la intuición del carácter liberador del trabajo y, tras ello,  el laborioso aprendizaje de la autonomía. En su momento, decía Manuel Azaña:” La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres”: cuando Pilar descubre el valor de la libertad, la quiere para sí, aun sin saber si eso la hará feliz o no. Decían los anarquistas en su himno A las barricadas “El bien más preciado es la libertad, hay que defenderla con fe y con valor…” Pero ni Carmen Novo, ni la voz que narra, ni  su personaje son anarquistas: son gente de orden y para ellas la libertad no es el camino de la revolución, sino el método que llevará a todas las mujeres minusvaloradas a encontrar un lugar  al sol, el lugar que merecen en esta sociedad en la misma medida que lo merecen los varones.
La historia está concebida como un ejemplo, como un acicate  moral para las mujeres que estén hastiadas de una relación de sumisión y que necesiten saber que encontrar la vida que desean es posible. Es un alegato verosímil, comprensible, eficaz, que se dirige a ellas diciendo: Ten valor, levántate y anda. Y se dirige a ellos recordándoles: Solo los débiles tienen miedo a una mujer libre.
Carmen Novo  va a novelar una historia de aprendizaje: alguien – Pilar-  se transforma en algo mejor de lo que era a lo largo de la historia contada. Parecería que a una historia así  - piénsese en El Lazarillo -le convendría la primera persona, le convendría ser narrada por un “yo” que ordene toda su vida como explicación de un caso final,  pero Carmen Novo no es una víctima, sino alguien que habla en nombre de ellas y la narración la va a construir en 3ª persona, el punto de vista del que sabe lo que le ha ocurrido a los personajes.
Como mujer profesionalmente volcada en la justicia, no confunde la imparcialidad con la neutralidad, no le es indiferente quién es el agresor y quién el agredido, toma partido por una de las parte, por las víctimas; y también por las ideas y la conducta que les permitirán dejar de serlo. Por ello  va a  encadenar los hechos como un alegato: nadie que lea esta novela podrá llegar a conclusiones diferentes a las que Carmen quiere que llegue.
La novela que escribe Carmen se dirige tanto a las lectoras, para recordarles la necesidad de su reeducación, como a los hombres, para poner ante sus ojos el carácter injusto de cualquier pretensión de supremacía.
La prosa de Carmen está escrita en la norma culta del español, sin concesiones al casticismo ni al vulgarismo.. No busca deslumbrarnos con un dominio del lenguaje que dificulte la comprensión de la historia, sino que está férreamente sometido a una exigencia extrema de claridad: toda la novela aparece escrita en un lenguaje claro, legible, tan transparente que apenas somos conscientes de lo cuidado que está.
Escribir una novela es una acción que requiere un esfuerzo extraordinario. De su trabajo, Carmen Novo ha extraído conocimientos; y de su descanso, tiempo para crear algo cuya dificultad solo puede comprender quien lo haya intentado. Hoy es un día con un valor semejante al de un bautizo: con la presentación de su novela Quiero mi vida recibimos a Carmen en la comunidad de los novelistas y le agradezco que  me haya otorgado el papel de presentar su obra y darle la bienvenida".




2 comentarios:

  1. Eduardo Cid es un sabio. Me dio clase y quién mejor que él para hablar de Literatura... aunque has tenido suerte de que no haya hecho un análisis gramatical de todo el libro :) ¡Felicidades, Carmen, por tu novela!

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    1. Sí que es un sabio. Un hombre muy culto e inteligente. Bueno, ígual hizo ese análisis, pero en la presentación no sería cosa de decir cosas malas de la novela, jajajajja. Graciass!!

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