30 dic. 2013

Carta a una mujer maltratada


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Querida desconocida: Sé que estás sufriendo a causa del trato que te da tu marido. Tal vez ni te das cuenta de que eres una mujer maltratada, y yo quiero ayudarte. ¿Me dejas?.
Mis palabras pensarás en principio que te hacen daño y seguramente dejarás de leer en algún momento; pero volverás a hacerlo, porque en el fondo sabes que tengo razón.
Crees que te quiere a pesar de sus insultos, de sus amenazas, de sus golpes y de sus desprecios, porque después llora, dice que se arrepiente, que no sabe qué le pasa y te pide perdón, prometiéndote que nunca más lo volverá a hacer. Cuando le oyes decir que te quiere, tu sensibilidad sale y lloráis juntos abrazados, incluso piensas que tú tuviste parte de culpa, porque en cierta forma lo provocaste al llevarle la contraria o al reprocharle que llegó tarde o que bebió demasiado. Llegas a compadecerlo pensando que fuiste injusta, porque es un buen hombre, pero no está bien, algo le pasa en su cabeza.
Pasan unos días tranquilos y vuelve a suceder y vuelves a pensar que todo iba bien y que lo estropeaste, porque si hubieses estado como aquellos días, en que no te quejabas ni protestabas, todo hubiese seguido igual.
No te das cuenta de que no tienes culpa alguna. No hay nada que justifique una paliza, ni hay nada que justifique la humillación, ni hay nada que justifique un trato así. Aun en el caso de que  tú hubieses hecho algo mal, no sería justificable. ¿O acaso tú haces lo mismo con él?. Como mucho, sólo te defiendes; pero casi ni a eso llegas.
Tu cara refleja sufrimiento, triste, con ojeras, y ese nerviosismo que te acompaña es producto del miedo, miedo a que en cualquier momento explote de nuevo; estás en alerta constante.
No te dejes maltratar más, por favor. Ni tú ni nadie lo merece, y quien pega una vez pega dos y tres y cuatro..., y quien insulta, amenaza, controla tu vida, te veja,...no cambia, lo repetirá. No puedes permitirlo, amiga. Tu vida es muy valiosa y puedes encontrar la paz  y la alegría que te faltan.
Si no eres capaz de dar el paso de dejarlo para siempre -porque para siempre tiene que ser, pues de otra forma volverás a lo mismo-, busca ayuda en profesionales o, al menos, consúltales. No necesitas dinero: te atenderán gratuitamente en el Ayuntamiento o en el Centro de Información a la Mujer de tu domicilio o llama al teléfono 016 o a otro teléfono de ayuda de tu Comunidad Autónoma. Si estás fuera de España, probablemente tendrás algo similar: la propia policía puede informarte.
Piensa también en tus hijos, que están viviendo esa pesadilla de ver a su padre atacando a su madre. Ellos sufren también, y es muy posible que en un futuro tu hija sea una mujer maltratada y tu hijo un maltratador, porque esas conductas se aprenden.
Piensa en ti. No aguantes más. Tu vida puede ser muy diferente o seguir así. Tú decides.
No tengas vergüenza, porque nadie se va a asustar; no eres la única a quien le sucede. Lo vergonzoso es el comportamiento de él.

Te va a costar, amiga mía, pero te aseguro que ese esfuerzo merece la pena: imagínate un futuro sin miedo, sin gritos, con tranquilidad. Te lo mereces.

24 dic. 2013

Entre dos tiempos


Pues sí, ya tengo la segunda novela publicada, Entre dos tiempos. El día 9 de este mes de diciembre ha salido a la venta. Es una nueva satisfacción e ilusión, que debo también a ediciones carena. La verdad es que no se me pasó por la cabeza acudir a otra editorial: con ediciones carena me encuentro muy bien y creo que esto es importante. José Membrive, el editor, es una persona muy cercana, amable, respetuosa y muy profesional al mismo tiempo. Es fácil cogerle cariño y confianza. Un día, en otro post, hablaré de esta editorial, que ya me resulta tan familiar.
Hace poco más de un año que se publicó Quiero mi vida y la ilusión continúa. Ya dije en la Voz de Galicia, cuando Alfredo Penide me hizo una entrevista, que se puede comparar con tener un hijo: sientes lo mismo con el primero, con el segundo y con el tercero, aunque existan pequeñas diferencias derivadas de la experiencia.
Entre dos tiempos es diferente a Quiero mi vida. Así quise que fuera, ya que no me apetece anclarme en un tema determinado, aunque no renuncio a repetirme pasado cierto tiempo.
No obstante, tienen algo en común: son novelas actuales, que tratan de algún tipo de problemática asimismo actual. Me gusta abordar lo cotidiano, sin perjuicio de que la trama no sea tan habitual.
Esta vez quise que estuviese presente la intriga y espero haberlo conseguido, así como cierta acción.
Entre dos tiempos se desarrolla en Mondoñedo (Lugo), ciudad esta última en la que nací, por lo que aparecen en el libro lugares conocidos de ambas localidades. ¿Por qué en Mondoñedo?  Porque la protagonista, Clara Andrade, después de su divorcio, tenía que volver a su tierra y en concreto, a una gran casa de campo situada en un lugar cercano de la capital de la provincia: Mondoñedo me sedujo por su belleza, su historia y su ubicación.
Clara regresa a la casa que sus abuelos le dejaron en herencia y en ella el pasado se une al presente, por medio de los recuerdos, de las personas y de algunas preguntas sin contestar. Es una mujer curiosa, que investiga aquello que le inquieta de alguna manera. Ella es la protagonista principal, pero a su alrededor se mueven Dorita, la antigua sirvienta; Bernardo, su hijo; Sabela, su nieta; Ian Cook, su exmarido; Santi, Milagros, Juan el anarquista, Víctor y otros cuantos personajes que tienen mucho que decir.
Las relaciones de pareja, el amor, la amistad... ¿hasta que punto nos afectan?, ¿existe la relación perfecta?,
¿todo vale?,...
Espero y deseo que os guste esta segunda obra y que tenga, al menos, la misma acogida que la primera.