8 mar. 2014

Presentación de Entre dos tiempos



Como si todas las fuerzas del mal tiempo se hubiesen confabulado entre sí, el día 6 de febrero de 2014 fue de los peores de este invierno y no creo que sea una sensación mía nada más. 
A pesar de todo, la sala no estuvo vacía, como temía. Faltó gente, desde luego, y es comprensible; pero las personas que asistieron me transmitieron ese calor y esa energía tan necesarios en actos como este.
Cuando las veía llegar empapadas y con el cabello revuelto, me daban ganas de abrazarlas y decirles "¡pero qué buenos sois!". De hecho, creo que con algunos lo hice. Para mí fue emocionante y necesitaba expresar mi gratitud y mi cariño. 
El Edificio Sexto del Museo de Pontevedra no está lejos, pero nos fuimos en taxi para no llegar chorreando y para que todos mis arreglos no se fuesen volando con el vendaval. 
Ya nos esperaban algunas personas, entre ellas el escritor Luis Anguita Juega y su mujer Menchu, que me dieron una alegría no solo con haber viajado desde La Coruña, sino también porque se quedaron a dormir en Pontevedra para poder cenar con nosotros. No puedo nombrar a todos los  asistentes, sería largo; pero sí reiterarles desde aquí mi gratitud: compañeros de trabajo, amigos de hace años, vecinos, conocidos, varios contactos de facebook, que nunca fallan (así, María Rey Canicouba, Blanca Sánchez Dios y Bea Arjona, tres mujeres entrañables con las que sé que puedo contar y me siento orgullosa de su amistad)  y, por supuesto, mi marido y mis tres hijos y algunas personas que no conocía.
Abrió el acto la diputada provincial de Cultura, que dio la palabra al editor José Membrive, de ediciones carena, quien dijo unas cosas preciosas. Él dio paso al magistrado Manuel Almenar Belenguer, que nos volvió a sorprender a todos con su oratoria, su estudio de la novela y con la parte que me dedicó a mí (casi me meto debajo de la mesa).
Después, me tocó a mí hablar y bueno, creo que estuve normal. No me sentía especialmente nerviosa, aunque sí emocionada.
Sorpresivamente, José invitó a Luis Anguita a subir a la mesa y su improvisación fue estupenda.
A todos quiero también agradecerles esa tarde que me dedicaron a mí y a mi novela, sin dejar de citar a la también escritora Fátima Chamadoira, que me acompañó ya desde varias horas antes.

Al final, firmé ejemplares y nos dirigimos los “carenianos”, cónyuges y Fernando, de la Librería Baroja de Pontevedra, con su pareja Marina, a cenar en un lugar muy agradable, en donde disfrutamos, sobre todo, de la compañía los unos de los otros. 

2 comentarios:

  1. Un placer conocerte Carmen, tu sonrisa ilumina el entorno y tus libros nos llegan al alma. Un beso amiga.

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    1. ¡Qué preciosidad de comentario! Me quedé sin palabras. Muchísimas gracias:)

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